
Dos habitaciones en el campo para dos hermanos adolescentes se diseñaron con el afán de que pudiesen servir tanto para ellos como para adultos. En ambos casos las paredes se tapizaron en su totalidad para que diese la sensación de uniformidad.
“BOMBONERA FLORAL”
Este dormitorio se envuelve por completo en la tela de la firma inglesa Lewis & Wood, con un estampado de ciervos y motivos botánicos en tono topo sobre fondo crudo y verde, que tapiza tanto las paredes como las cortinas, logrando un efecto de continuidad envolvente muy característico del estilo “english country”. Los dos cabeceros curvos, tapizados en rayas rosa empolvado, aportan un contrapunto textil que suaviza el conjunto y dialoga con los cojines en tartán a juego con el resto de la casa.
Como pieza central, una obra del artista Macarrón —de paleta vibrante en rosas, verdes y azules, con figuras de aire naif— se convierte en el foco cromático de la habitación, aportando un contraste contemporáneo y desenfadado frente al clasicismo del papel y la tapicería. Los apliques de pared en latón envejecido, la mesilla auxiliar en madera envejecida y el suelo en tarima de roble natural completan una estancia cálida, sofisticada y con personalidad propia dentro del conjunto de la casa.
“TARTÁN MUY BRITISH“
Este dormitorio apuesta por el tartán como hilo conductor, con la tela de la firma Loro Piana vistiendo por completo los muros en un cuadro escocés en tonos verde salvia, granate y crudo, que aporta calidez y un aire de refugio de montaña muy en línea con el resto de la casa. Los dos cabeceros curvos, tapizados en lino liso color arena, funcionan como contrapunto neutro que permite que el estampado de las paredes sea el gran protagonista.
La ropa de cama en tonos crudos con textura Jacquard se combina con cojines en terciopelo verde azulado, en perfecta sintonía con la banqueta tapizada del mismo tono a los pies de la cama, que aporta un punto de color y sofisticación. Los apliques de pared de líneas clásicas, el estor romano a juego con el tartán de las paredes y el suelo en tarima de roble envejecido completan una estancia acogedora, con ese equilibrio entre lo clásico british y la calidez de la casa de campo.