
Este dormitorio infantil aprovecha sus techos con forma abuhardillada para crear un espacio mágico de inspiración inglesa.
La litera-mueble a medida, diseñada en madera lacada en blanco con barandillas caladas en motivo de aspas que aportan ligereza visual y un aire clásico. La estructura resuelve con inteligencia la altura reducida del techo inclinado, integrando una escalera con cajones-peldaño que funciona también como almacenaje.
El verdadero protagonista, sin embargo, es el papel pintado que forra tanto las paredes como el techo inclinado: un estampado floral en tonos rosa y crema sobre fondo azul claro que envuelve por completo la estancia y convierte la irregularidad de la buhardilla en una fortaleza a rayas florales. Al tapizar también el plano inclinado del techo, el dormitorio pierde sus límites arquitectónicos y gana la sensación de estar dentro de un tejido.
La ropa de cama en blanco y gris, los cojines en tonos tierra y el toque desenfadado del unicornio de peluche y las botas de agua completan un espacio pensado para durar en el tiempo: sobrio en el mobiliario, pero con una identidad decorativa muy marcada gracias al papel, que es quien realmente firma el proyecto.
Un gran mueble lacado en el mismo tono de la litera cubre de manera longitudinal toda la pared donde están ubicados los radiadores de la habitación y crea espacios de almacenaje incluyendo una mesa de estudio.